El algodón orgánico y sus beneficios frente al algodón convencional

El algodón, orgánico o convencional, es una fibra natural que se ha usado durante siglos para la confección de todo tipo de prendas de vestir.

La popularidad del “oro blanco” en el sector textil se debe a su ligereza, su transpirabilidad y su alta capacidad para absorber los tintes, propiedades que no tienen otras fibras naturales o sintéticas.

Sin duda, la rentabilidad de la comercialización del algodón (sobre todo en ropa vaquera) es muy elevada, como demuestra el hecho de que más del 20 % de las empresas textiles a nivel mundial usen el algodón como principal materia prima.

No obstante, cabe recordar que el algodón usado por esas empresas no es algodón orgánico, sino uno producido de manera poco ética para con el medioambiente y, en muchos casos, para con los trabajadores de las plantaciones y fábricas algodoneras.

Por ello, el algodón orgánico se presenta como una alternativa real y sostenible al algodón tradicional o convencional, tanto por sus propiedades (aún mejores que las del algodón convencional) como por su producción responsable y ética.

En Bustins Jeans, como marca de moda vaquera sostenible, estamos más que convencidos de las ventajas del algodón orgánico a la hora de confeccionar artesanalmente nuestra ropa vaquera para mujer y ropa vaquera para hombre.

El algodón convencional y las consecuencias de su producción

El algodón convencional no deja de ser una fibra natural, por tanto, no deriva del petróleo, no genera residuos plásticos y su tiempo de degradación es medianamente aceptable.

Sin embargo, las consecuencias negativas de la producción de algodón convencional derivan de su cultivo intensivo y localizado, del uso de pesticidas y otros agentes químicos, de la utilización de semillas genéticamente modificadas y, especialmente, del uso de enormes cantidades de agua.

Con respecto a lo último, si tenemos en cuenta que, a excepción de Estados Unidos, los principales países productores de algodón son países en vías de desarrollo donde el acceso al agua potable es muy limitado, el impacto social de la producción de algodón es incuestionable.

Las ventajas del algodón orgánico frente al algodón convencional

Las ventajas del algodón orgánico frente al convencional son numerosas, no solo a nivel de calidad, sino también por todos los aspectos que rodean a su producción, desde la semilla hasta la venta final de las prendas.

El cultivo responsable del algodón orgánico

El algodón convencional se cultiva de forma intensiva en el mismo terreno, lo que reduce la cantidad de nutrientes de la tierra y hace más necesario el uso de abonos.

Además, las fibras nacen más débiles, por lo que requieren más agua para alcanzar una calidad aceptable para su posterior recolección y tratamiento.

El algodón orgánico, por su parte, se planta en terrenos diferentes de manera rotativa (barbecho). De esta forma, la tierra “descansa” y puede recuperar sus nutrientes, reduciendo así la necesidad de abono y de agua, y produciendo algodón orgánico de mayor calidad que el convencional.

El cultivo responsable de algodón orgánico

Semillas no modificadas genéticamente

En el sector agroalimentario es común usar semillas modificadas para hacer las plantas más resistentes a las plagas y pesticidas. No obstante, esta es una práctica poco ética.

Las semillas de algodón orgánico no se han modificado genéticamente, y no se emplean pesticidas para protegerlo de las plagas.

En su lugar, se recurre a otros métodos de lucha contra ellas, como otros insectos que acaben con ellas pero que no dañen las plantas de algodón orgánico.

La producción de algodón orgánico no usa químicos contaminantes

La producción de algodón convencional usa productos químicos contaminantes para la siembra y el crecimiento del algodón, así como metales pesados con los que elaborar los tintes.

En cambio, la producción de algodón orgánico utiliza sustitutivos de los tintes químicos y blanqueadores. Por ejemplo, el peróxido es bastante usado para el blanqueamiento de las fibras de algodón orgánico.

Nivel de pureza del algodón orgánico

El algodón orgánico se recoge completamente a mano. Esta forma de recolección conserva la pureza de cada fibra, pues estas sufren menos daños durante el proceso.

Gracias a la mayor calidad (y longitud) de sus fibras, el algodón orgánico es mucho más suave y duradero que el convencional, cuyas fibras suelen deteriorarse más al ser recogidas con maquinaria.

Condiciones laborales éticas

Cuatro de los principales productores de algodón en el mundo son países en vías de desarrollo, en orden decreciente de tonelaje/año, India, China, Brasil y Pakistán (el quinto país, como dijimos más arriba, es Estados Unidos, cuya producción anual lo sitúa a mitad de la tabla).

Lamentablemente, es de suponer que las condiciones laborales en los cuatro primeros no sean de las mejores, por lo que la producción de algodón convencional (al igual que de otro tipo de materias primas) se hace sin respetar derechos básicos de los trabajadores: salario, vacaciones, seguridad, higiene, cobertura sanitaria, etc.

De hecho, no son pocos los casos de explotación laboral (incluso infantil) que han salido a la luz en estos últimos años, casos relacionados con la producción de algodón para grandes marcas que todos conocemos.

Por su parte, la producción de algodón orgánico asegura unas condiciones laborales justas y respetuosas con los estándares internacionales.

Fibras de algodón orgánico

Las iniciativas a favor del algodón orgánico

Con el objetivo de paliar las consecuencias perjudiciales derivadas de la producción del algodón tradicional, han surgido iniciativas para la conservación del medioambiente y para la mejora de las condiciones laborales en las plantas productoras de algodón.

Dos de estas iniciativas son el OCS (Organic Content Standard) y el GOTS (Global Organic Textile Standard), que, aunque con diferentes criterios de evaluación, se encargan de verificar aspectos relativos a la calidad natural del algodón, a los medios de producción, a la logística y a las condiciones de trabajo, entre otros.

El algodón orgánico, materia prima de la slow fashion

Sus excelentes propiedades, sumadas a su producción ética, hacen del algodón orgánico la materia prima por excelencia de la slow fashion, un enfoque opuesto a la fast fashion de las marcas que usan algodón convencional para elaborar prendas que acabarán en la basura a los pocos usos.

Y es que, gracias al algodón orgánico, podemos elaborar vaqueros para mujer, vaqueros para hombre y cualquier prenda vaquera con más calidad, más duradera y más responsable.

Por ello, en Bustins Jeans siempre recurrimos a productores de algodón orgánico nacional, asegurándonos así de la procedencia de este tejido y de las condiciones éticas en las que ha sido producido.

Es cierto que sería más rentable confeccionar prendas con algodón convencional. Pero nosotros no queremos competir con las grandes marcas de moda que sacan más beneficio con prácticas poco o nada éticas.

Más bien, queremos ser la marca de moda vaquera que necesita nuestro planeta.



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